Manu Rodríguez compone, escribe y canta en Rusos Blancos, uno de los grupos más prometedores y con mejores críticas de la escena indie pop nacional.

Manu y yo nos conocemos desde hace años. Es vocalista de Rusos Blancos, uno de los grupos indies del momento. Se define como alguien que intenta ser feliz y que, para conseguirlo, se refugia en las canciones que compone. Más letrista que cantante, escritor y hasta blogger, podemos seguirle en las redes sociales de la banda y en el  blog que él mismo firma, Te veo más delgado.

Pero su melancolía es más bien pose. Detrás de ese look nerd, uno se encuentra a un cachondo mental, un tipo con gran sentido del humor que confiesa su debilidad por las chicas con barriga y al que le encantaría comer guacamole con Tina Fey (Saturday Night Live, 30 Rock) mientras yacen sobre la cama. A pesar de todo, le cuesta desligar el sexo del amor y, cuando lo hace, es por buscarse a sí mismo. Es todo un romántico.

Quedamos en vernos en la Óptica Caribou, un establecimiento en Malasaña que me deja fascinado. Como localización es perfecta. Sus tres socios son encantadores, tiene mucha luz, es un sitio con clase… Sin miramientos, Manu se coloca el flequillo y empieza a posar ante el objetivo de Sofía. Empezamos.

Así que eres un hombre triste…

Sí. Quizás sí tengo cierta tendencia a la melancolía. O igual es que soy más consciente que el resto de los momentos de infelicidad.

¿La música te ayuda a ser más feliz?

Bueno, de momento sí. Creo que la música está presente en muchos de los momentos en los que soy más feliz. Pero más que por la felicidad que me da es por cómo me ayuda a entender la infelicidad.

Pero en tu perfil de Facebook no hay rastro de melancolía, todo lo contrario. Atacas a la prensa musical, apoyas los amoríos de François Hollande… ¿Qué será lo próximo?

Intento que mi Facebook personal, y al final un poquito por extensión el de Rusos Blancos, sea cercano. Si veo algo gracioso en la tele, como por ejemplo a Mariló haciendo la mamarracha, lo comento, la gente se ríe conmigo y pasamos un buen rato. Me parece guay.

Fan de Mariló, ¿no?

Es una fascinación. Es que es tan tonta que me pone. Miro esa cara que tiene y me fascina y, a la vez, pienso que no puede ser tan tonta… pero me atrapa. Es como un agujero negro que te succiona.

¿Cuál es tu personaje del momento?

Yo creo que tiene que ser alguno de Quién quiere casarse con mi hijo. Por aglutinarlos a todos diría que es Luján. Me gusta muchísimo, mataría por una noche de vicio con Luján.

¿Y Jennifer Lawrence?

A ella la amo por encima de todas las cosas. De hecho, lo comentaba el otro día con mi ex y es que, tanto ella como yo, estamos enamorados de Jennifer. Es que es magnífica, es todo lo que uno puede querer.

Volviendo a Rusos Blancos, el último trabajo no para de sonar por todos lados, los medios y blogs indies no dejan de alabaros. ¿Te da para comer?

En España creo que prácticamente nadie vive de la música. Conozco a grupos que lo están petando mucho y no les da para comer, ni mucho menos.

Y sin embargo, antes de Tiempo de Nísperos ya habíais conseguido grandes hitos. Me acuerdo del momento “nosotras no llevamos chándal” en Física o Química... ¿No marcó un antes y un después en la trayectoria de Rusos Blancos?

La verdad es que me provoca un sabor agridulce porque cierta prensa musical nos colgó el sambenito de frívolos y, a partir de ese momento, no se nos ha tomado en serio. Es lo del hombre triste, verle el lado malo a todo.

Pero que me quiten lo bailao. ¿Cuántas canciones españolas han sido trending topic en twitter? Nosotros lo fuimos y es algo que pasa a muy pocos. Conseguimos llegar por igual a niñas de 12 años y a gente de veintitantos que venía del Primavera (Sound), aunque no se le diera importancia…

Vamos, que no disfrutas de nada…

Eso es.

Pero con la música todavía no te has agotado…

Todavía no, pero hay momentos en los que puede agotar. Los fines de semana los dedicas a ir a tocar, las vacaciones las pasas grabando, el dinero te lo fundes en grabar el disco…  Llega un momento en el que puedes tener la sensación de ¿para qué?

En mi caso es verdad que siento la música como una necesidad muy primaria y eso siempre me hace seguir. Otros grupos, como Klaus & Kinski o Nadadora, han parado, y en el momento más álgido de su carrera.

¿Te preocupa cómo está el panorama?

Me preocupa el panorama, pero no solo el musical. Me preocupa el panorama laboral en todos los sentidos. Vivimos en un estado de incertidumbre. Y yo creo que esto se traduce en cómo nos comportamos en nuestras relaciones personales. El miedo al compromiso, tener varias parejas…  Cuando no sabes qué será de ti en tres meses, no puedes comportarte como lo hacían tus padres, sino como un adolescente.

De ahí que el leitmotiv de Tiempo de Nísperos sea el amor, ¿o el sexo quizás?

El leitmotiv fundamental es el amor pero con mucho de sexo. El otro día pensaba que habíamos hecho un disco en el que hablábamos mucho de amor pero que no se conseguía desligar del sexo. Para las nuevas canciones quería hablar fundamentalmente de sexo, pero tampoco consiguen desligarse del todo del amor. Me parece interesante ver como al final es algo que invariablemente va unido.

¿La música te sirve para “pillar cacho” con las groupies?

La respuesta corta sería sí y el que te diga que no miente. Lo complicado a la hora de ligar es romper el hielo y con la música, en cierto modo, ya está roto. Tú vas a tocar y ya se ha creado cierta cercanía… Pasa igual con los camareros. Cuando una tía pide una copa ya han empezado a hablar. Ya a partir de ahí lo listo que seas, lo guapo que seas o lo bien que te lo manejes.

Y para terminar… ¿alguna exclusiva?

En cuanto Javi vuelva de grabar con Templeton empezaremos a trabajar para sacar el disco nuevo cuanto antes.

Acabamos. Manu piensa que el vodka tonic lo va a “petar”, y yo también, así que decidimos ir a tomar uno.

Fotos: Sofía Royo

La elección de Manu

Localización: Óptica Caribou(Calle Espíritu Santo, 14 – 28004 Madrid)

Chaqueta, jersey, vaqueros y zapatos: Zara

Calcetines: H&M

Gafas: Maryll

Reloj: TAG Heuer