Según los datos del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) relativos a 2016/17, solo un 52% de los emprendedores en el mundo reinvierte los beneficios en fines sociales. Una realidad que nos invita a la reflexión sobre la necesidad de trabajar para situar la generación de objetivos sociales de justicia, solidaridad y sostenibilidad, en el corazón del emprendimiento.

Ante esta realidad, desde el ámbito académico tenemos el compromiso de contribuir a mejorar las condiciones de vida de los demás, a partir de propuestas alternativas y novedosas que contemplen un claro compromiso con los problemas sociales y ambientales. Y es precisamente por esta convicción y por la determinación del poder transformador de la educación, por lo que desde la Universidad Europea apostamos por el emprendimiento social como el camino que llevará a los miembros de nuestra comunidad universitaria a convertirse en agentes del cambio, protagonistas ante los retos y desafíos a los que nos enfrentamos como sociedad. (…)

⇒ Lee aquí el artículo completo publicado en El Economista.